La constancia es fuente de posibilidades

A nuestros hijos les puede parecer que la constancia limita o entorpece sus posibilidades, pero con nuestra conducta y nuestro diálogo debemos mostrarles que es justamente todo lo contrario: la constancia aumenta las posibilidades, la creatividad, los recursos disponibles, es decir, abre el abanico en vez de cerrarlo.

Los ejemplos se multiplican y ellos mismos nos pueden ayudar a encontrarlos:
• En el mundo del deporte. El atleta, el gimnasta, el nadador de saltos, el patinador o cualquier otro deportista tendrá la capacidad de superar los récords establecidos, inventar nuevos estilos y llegar más lejos, después de años de entrenamiento perseverante.

• En el mundo del arte. El músico, el pintor, el bailarín… con muchos años de oficio será capaz de crear y recrear una infinidad de variaciones
y nuevas ideas.

• En el mundo de los idiomas. Años de aprendizaje y práctica hacen que una lengua extranjera llegue a parecer como propia, y facilitan el aprendizaje de nuevos idiomas.

• En el mundo de la técnica. Quien sea ducho en algún oficio (cocineros, encuadernadores, electricistas, herreros, carpinteros…) sacará de su experiencia repetida y comprobada, con éxitos y fracasos, infinidad de posibilidades creativas, cambiantes y adaptadas a cada situación.

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