Carta de san Pablo a los Romanos

Romanos

Pablo no había visitado Roma todavía cuando escribió esta carta a los creyentes de aquella ciudad, pero tenía planes de hacerlo de camino a España, a donde también pensaba ir. Y esperaba que ellos le ayudaran a tal fin. Esta carta es, con la dirigida a los Calatas, la más amplia exposición de cómo entiende Pablo la fe cristiana y lo que ésta significa, en sentido práctico, para el modo de vivir cristiano. Siguiendo el estilo epistolar de su época, empieza con la identificación del que escribe y un saludo, a lo cual se añade una oración de gratitud y una indicación del motivo y propósito de la carta (1.1-17). Y en seguida (vs. 16, 17) hace un resumen de lo que para él es el evangelio —las buenas noticias— y la doctrina central de su predicación y enseñanza: judíos y gentiles, y en fin todos los hombres, necesitan la salvación; en el mensaje del evangelio se nos muestra de qué manera Dios nos libra de culpa: es “por fe y solamente por fe” (1.17).
En lo que sigue, se puede notar una forma característica de casi todas las cartas de Pablo. Tras una introducción, se divide en una primera gran sección que podríamos llamar de exposición de doctrina; una segunda, en que lleva la doctrina a su aplicación en la vida práctica, y, finalmente, recomendaciones adicionales y saludos, sea en general o personales.
En esta carta, la sección doctrinal ocupa la mayor parte: 1.18—11.36. En ella enseña Pablo que todo hombre, judío o no judío, se halla bajo el poder del pecado y, por tanto, bajo condenación. Necesita, pues, de la salvación (1.18—3.20). Esta consiste en que Dios perdona al hombre, lo libra de culpa y lo restaura a una íntima relación con él, todo mediante la fe en Jesucristo (3.21—4.25). El resultado de esa relación con Dios es una nueva vida en unión con Cristo. El creyente, liberado por el Espíritu Santo del poder del pecado y de la muerte, y reconciliado con Dios, obtiene una profunda paz. El propósito de la ley ha sido convencer al hombre de su pecado, pero, una vez perdonado y librado de él, su vida queda bajo el poder del Espíritu de Dios (caps. 5—8). En el plan de Dios para todos los hombres, el rechazo actual de Jesús por la mayoría de los judíos abre las puertas de la gracia divina a todos los demás hombres. Pero Dios no ha retirado de los judíos ni su amor ni su llamamiento, y al final también ellos aceptarán a Jesús y “todo Israel será salvado” (caps. 9—11).
Pablo termina su exposición escribiendo sobre lo que es la vida cristiana, cuya clave es el amor, e incluye el servicio a Dios y los deberes para con el estado y de los unos para con los otros. Trata también algunas cuestiones de conciencia (12.1—15.13). La carta concluye con una serie de referencias y saludos personales (15.14—16.27).

Volver a Nuevo Testamento

oración

plegarias a los dioses romanos

Los hechos de los Apóstoles

Juntando el comienzo de este libro (1.1) con el del Evangelio de Lucas, se ve que Hechos es la continuación de la historia relatada en el evangelio. Se podría decir que es la segunda parte de una misma obra. En efecto, hasta repite, como para volver a tomar el hilo, el relato de la ascensión, con que terminó el evangelio. Hechos refiere cómo los primeros seguidores de Jesús, guiados por el Espíritu Santo, difundieron la fe cristiana, partiendo de Jerusalén, por toda Judea, luego, hacia el norte, por Samaría, y después, entrando en territorio no judío, por Antioquía de Siria. Después, principalmente debido a la labor misionera de Pablo, el mensaje cristiano se extiende por Asia Menor y penetra en el mundo clásico, primero Grecia y luego Roma, capital del imperio. Es, pues, la historia de los principios del movimiento cristiano que después se difundiría por todo el mundo occidental y, con el correr de los siglos, por todos los continentes.

Destacan en este relato, como personajes principales, los apóstoles Pedro y Pablo. Pero el verdadero protagonista es el Espíritu Santo, con cuyo poder y bajo cuya dirección surge, en el escenario de la historia, la Iglesia, cuyo fundador y eterno cimiento es Cristo. Con toda razón, el Espíritu Santo se menciona unas cincuenta veces en el libro. El Espíritu Santo desciende poderosamente sobre los creyentes el día de Pentecostés en Jerusalén, y desde entonces no cesa de guiar y fortalecer a la Iglesia y a sus líderes en el curso de los sucesos consignados en Hechos. El mensaje cristiano primitivo se proclama en los sermones, y los acontecimientos registrados en el libro muestran el poder ejercido por ese mensaje en la vida de cada uno de los creyentes y de la comunidad que ellos forman.

Hechos puede dividirse en tres grandes partes: los comienzos del movimiento cristiano en Jerusalén (1.15-8.3) después de la ascensión de Jesús y de su último mandato y promesa (1.1-14); la propagación del movimiento a otras partes de Palestina (8.4-12.25) y su posterior difusión por el mundo del Mediterráneo hasta Roma: primer viaje misionero de Pablo (13.1—14.28), la reunión de apóstoles y ancianos en Jerusalén (15.1-35), segundo viaje misionero (15.36—18.22), tercer viaje misionero (18.23—21.16) y prisiones de Pablo en Jerusalén, Cesárea y, finalmente, Roma (21.17—28.31).

Volver a Nuevo Testamento

oración

Hechos de los apóstoles 1 1-14

El evangelio según san Juan

Se tiene por seguro que el Evangelio de Juan fue el último que se escribió, aunque no puede precisarse con exactitud cuánto tiempo después de los otros. Puede notarse a primera vista cómo se diferencia de ellos, pues narra muchos hechos y palabras del Señor que no se encuentran en los otros, o los mismos pero en otro orden. Comienza, como Marcos, con el ministerio de Juan el Bautista (1.19-51). En cuanto al ministerio público de Jesús (2.1—12.50), aunque refiere algunos episodios en Galilea, da más atención al ministerio del Señor en Judea. También da importancia especial a su presencia en varias pascuas y en otras grandes festividades judías. En relación con los últimos días del Señor en Jerusalén (13.1—19.42) y con su resurrección y apariciones subsecuentes, informa de sucesos importantes que no aparecen en ninguno de los otros tres evangelios. Por ejemplo, algunos encuentros con los fariseos y la visita de los griegos. Es el único evangelio que refiere la última aparición de Jesús, a la orilla del mar de Galilea, y la rehabilitación de Pedro, episodio que se narra a manera de un apéndice (cap. 21).
Pero la característica más notable del Evangelio de Juan es que más que informar lo que hizo Jesús, revela quién era él en última instancia. A ello se dedica explícitamente el prólogo (1.1-18), en donde se presenta a Jesús como la eterna Palabra de Dios, hecha hombre y viviendo entre los hombres. Sus milagros son signos o señales que revelan esta esencia de su persona. Sus discursos, que explican lo revelado en los milagros, se valen de símbolos como el agua, el pan y la luz, para expresar el don de la vida eterna que Dios otorga por medio de Cristo, un don que reciben ahora mismo, en esta vida, aquellos que responden a Jesús y le reconocen como el camino, la verdad y la vida. Los caps. 13—17 ofrecen amplios y preciosos datos sobre el íntimo compañerismo de Jesús con sus discípulos la noche de su arresto, su plegaria de intercesión por ellos y las conmovedoras palabras que les dirigió para prepararlos y alentarlos ante la proximidad de su arresto y crucifixión.
En este evangelio se citan los grandes “Yo soy” de Jesús: “Yo soy” el pan de vida, la luz del mundo, la puerta del redil, el buen pastor, la resurrección y la vida, el camino, la verdad y la vida, y la vid verdadera. Es también este evangelio el único de los cuatro que declara explícitamente cuál ha sido el propósito con el cual se escribió: para que quienes lo lean crean que Jesús es el Mesías prometido, el Hijo de Dios, y que por creer en él tengan vida (20.31).

Volver a Nuevo Testamento

San Lucas

El Evangelio de Lucas presenta a Jesús, no sólo como el Salvador prometido de un pueblo, Israel, sino como el Salvador de todo el género humano. Es el evangelio en que se muestra un interés especial en los aspectos históricos de la vida de Jesús. San Lucas explica en su prólogo que ha consultado los escritos que existían acerca de él, ha investigado los hechos y luego ha tratado de escribir una ordenada relación de los mismos (1.1-4). Por eso, contiene más datos que Mateo sobre el nacimiento e infancia de Jesús, así como sobre los del precursor Juan el Bautista (1.5— 2.52).

Muchos de ellos se encuentran sólo en este evangelio. En paralelo con los evangelios de Mateo y Marcos, después de reseñar el ministerio de Juan el Bautista (3.1-20) y el bautismo y la tentación de Jesús (3.21— 4.13), refiere el ministerio público del Señor en Galilea (4.14—9.50). Como los otros dos, y siguiendo el mismo orden cronológico, narra el viaje final de Galilea a Jerusalén (9.51—19.27), la semana de la pasión (19.28—23.56) y la resurrección, las apariciones y la ascensión del Señor (cap. 24).

En cuanto al ministerio público de Jesús, este evangelio da mayor información sobre su visita a la sinagoga de Nazaret, y hasta nos dice qué pasaje de Isaías le sirvió de base para su exposición, y cómo Jesús se aplicó a sí mismo la inspiración del Espíritu del Señor para “dar buenas noticias a los pobres”. Es característico de este evangelio el hacer resaltar la solicitud por los pobres, los que sufren y los socialmente menospreciados.

Tanto al referir los antecedentes y circunstancias del nacimiento de Jesús, como en el pasaje de la ascensión, el evangelio hace sonar la nota del gozo. Las parábolas del buen samaritano y del padre que perdona a su hijo aparecen sólo en este evangelio. Y también es notable el hincapié que en él se hace en la oración, en el Espíritu Santo, en el perdón de los pecados, y en el papel de la mujer en el ministerio del Señor.

Volver a Nuevo Testamento

oración

lucas marcos mateo juan, lucas marcos mateo juan oraciones milagrosas

San Marcos

Se considera que el de Marcos es el más antiguo de los evangelios, y que Mateo y Lucas, cada uno por su lado, lo conocieron y aprovecharon. Es a la vez el más breve y conciso de los cuatro. Empieza diciendo cómo fue el comienzo del “evangelio”, o sea cuál fue el origen de las “buenas noticias” para el mundo, en la persona de Jesucristo.

Y para el escritor sagrado, el evangelio comenzó con el ministerio de Juan el Bautista en el desierto (1.1-8) y con el bautismo y la tentación de Jesús (1.9-13).

En paralelo con Mateo, refiere luego el ministerio público de Jesús en Galilea (1.14—9.50), el viaje de Galilea a Jerusalén (11.1-52) y los sucesos de la última semana, con la muerte y resurrección del Señor (caps 11 —16).

Este libro presenta a Jesús en continua actividad. Hace más hincapié en sus hechos que en sus palabras, y pone de relieve su autoridad, la cual se deja ver claramente en su poder sobre la ley y sobre los demonios, en su facultad para perdonar pecados y en sus enseñanzas.

En este evangelio, Jesús habla de sí mismo como del Hijo del hombre. Pero Dios le llama su “Hijo amado”, los espíritus malignos lo reconocen como “el Hijo de Dios”, y cuando en su proceso el sumo sacerdote le pregunta si él es “el Mesías, el Hijo del Dios bendito”, él contesta: “Si, yo soy” (14.61,62).

Volver a Nuevo Testamento

oración

oraciones espirituales segun el evangelio

Evangelio: San Mateo

Cada uno de los evangelistas escribió desde cierto punto de vista y con un determinado propósito. En el primer evangelio se presenta a Jesús como el Mesías Salvador por medio de quien Dios cumplió las promesas hechas a su pueblo en el Antiguo Testamento. El relato sigue un orden consecutivo, reseñando primero la genealogía y nacimiento de Jesús, para luego, dejando pasar un intervalo de más o menos treinta años, seguir con el ministerio del precursor Juan el Bautista (1.1—3.12).

El ministerio público de Jesús comienza con su bautismo y tentación (3.13—4.11). Luego el libro concentra su relato en el ministerio de Jesús en Galilea, donde predica, enseña y cura enfermedades (4.12—18.35), hasta que emprende su último viaje a Jerusalén (caps. 19,20).

Los sucesos de la última semana, que culminan en su crucifixión y resurrección, con sus apariciones subsecuentes, se narran en los capítulos 21—28. El evangelio concluye con el mandato de Jesús a sus seguidores de ir y hacer discípulos por todo el mundo.

El evangelio según san Mateo presenta a Jesús como el gran maestro, con autoridad para interpretar la Ley de Dios y enseñar sobre su reino. A tal fin, el cuerpo principal de sus enseñanzas se consigna en cinco grandes discursos o colecciones de dichos suyos: el Sermón del Monte, relativo al carácter, deberes, privilegios y destino de los ciudadanos del reino de los cielos, (caps. 5—7); las instrucciones a los doce discípulos enviados en misión evangelizadora (cap. 10); parábolas sobre el reino de los cielos (cap. 13); enseñanzas sobre lo que significa el discipulado cristiano (cap. 18), y enseñanzas sobre el fin de la edad presente y la venida del reino de Dios (caps. 24,25).

Volver a Nuevo Testamento

Oseas

Oseas es otro de los grandes profetas del siglo VIII a. C. Predica a Israel, reino del norte, después de Amos. Bajo la figura de una dolorosa tragedia conyugal —que muchos comentaristas piensan que fue una experiencia personal propia—, ocasionada por su matrimonio con una mujer infiel, a la que finalmente perdona y recoge, el profeta condena la idolatría del pueblo, que él compara, como lo hará después Jeremías, con un abominable adulterio.

Por ello caerá sobre Israel el severo juicio de Dios. Pero Dios, que es infinito amor, no ha dejado de amar a su pueblo infiel, así que lo busca, lo perdona, lo rescata y lo recobra como suyo.

Tal es el fondo del mensaje de Oseas. El libro puede considerarse dividido en tres partes: (1) El drama conyugal de Oseas (caps. 1—3). (2) Mensajes de reprobación contra Israel (caps. 4—13). (3) Llamamiento al arrepentimiento y promesa de final reconciliación (cap. 14).

Volver a Antiguo Testamento

oración

el drama conyugal de Oseas de la Biblia, la oracion de oseas, oraciones del viego testamento

Malaquías

Malaquías, en hebreo Malají, significa mi mensajero. Los mensajes del libro se pronuncian en el siglo quinto a. C., después de haberse reconstruido el templo.

A causa del tiempo transcurrido sin ver cumplidas las promesas de la restauración de Judá, el pueblo había caído no sólo en la desilusión y la apatía sino, lo que era peor, en el relajamiento de sus costumbres y el menosprecio del culto divino.

La gente del pueblo y aun los sacerdotes defraudan a Dios de las ofrendas que le son debidas, y se comportan dando la espalda a sus mandamientos.

El profeta reprocha a Israel sus pecados (1.1—2.16), y le anuncia que Dios vendrá a juzgarlo y purificarlo. Al efecto, enviará por delante a su mensajero, a quien se designa como “el profeta Elias” (4.5), para prepararle el camino.

No obstante la severidad del juicio en el Día del Señor, que se acerca, quienes se arrepientan y lo obedezcan serán libres y felices.

Volver a Antiguo Testamento

Zacarías

Entre los que habían regresado del exilio con Zorobabel se hallaba Zacarías, jefe de una de las familias sacerdotales.

Su mensaje se expresa en una serie de visiones, que contienen exhortaciones y palabras de esperanza en la restauración de Jerusalén y del templo, el perdón del pueblo por sus pecados pasados, su purificación por la acción divina y el advenimiento de la futura edad mesiánica (caps. 1—8).

La serie de mensajes de los caps. 9—14 trata del Mesías que la establecerá y del juicio final, que comenzará con el de las naciones vecinas.

El pasaje de 9.9 es citado por los evangelistas Mateo y Juan en relación con la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén (Mt 21.5; Jn 12.15).

Volver a Antiguo Testamento

Hageo

El profeta Hageo aparece un siglo después de los tres anteriores. Se había efectuado ya el regreso del exilio bajo Zorobabel.

Pero el tiempo pasaba y no se reconstruía el templo, si bien se habían comenzado a levantar de nuevo bellas mansiones en Jerusalén. El profeta comunica la orden divina de no demorar más la reconstrucción del santuario (cap. 1).

El Señor promete prosperidad y paz en el futuro para un pueblo arrepentido de su infidelidad y dispuesto a servirle (cap. 2).

Volver a Antiguo Testamento

Mobile Theme Switch DEBUG
Current Theme : eleven40
Checking rule
+ Source : Mobile
+ Theme : mobi
Check if isMobile() : false
Rule not valid.


Theme To Be Used : eleven40